Todos alguna vez lo hemos padecido, ¿Pero sabes realmente qué es el dolor de cabeza?

Es una de las causas más frecuentes de consulta médica, pero, paradójicamente, poco conocemos de sus tipos, causas y tratamiento. Despeja dudas a través de este artículo.  

El dolor de cabeza o cefalea es uno de los síntomas más frecuentes en consulta médica, aproximadamente el 80% de la población padece de cefalea en forma muy habitual, es de característica e intensidad variable dependiendo de la causa que lo origine. Los dolores de cabeza se presentan en ambos sexos, sin embargo, son más frecuentes en el sexo femenino. La cefalea se clasifica según la International Headache Society (IHS) en cefaleas primarias y cefaleas secundarias. 

Entre las cefaleas primarias tenemos la migraña, cefalea tipo tensional y otras no asociadas a lesiones estructurales. Las cefaleas secundarias son todas aquellas originadas por otras enfermedades, tales como: traumatismos craneoencefálicos, trastornos vasculares, infecciones, trastornos metabólicos, neuralgias, entre otras. 

Las cefaleas primarias son recurrentes y benignas, siendo la tensional muy frecuente debida a una tensión excesiva de la musculatura cervical, al menos el 21% de la población sufre una cefalea tensional en algún momento de su vida, suele iniciarse a partir de los 20 años en crisis de duración variable. Se caracteriza por un dolor continuo, aunque respeta el descanso nocturno y desaparece o disminuye durante las actividades recreativas, su localización es occipital, frontal u holocraneal. Se describe como una sensación de pesadez, dificultad para la concentración mental, suele estar asociada con estrés, ansiedad o depresión leve.

En la cefalea migrañosa o jaqueca el dolor de cabeza se caracteriza por crisis, generalmente unilateral y pulsátil, en una o en las dos sienes, de duración entre 4 y 72 horas y, en general, de carácter invalidante, es decir, la persona se ve obligada a abandonar su actividad habitual o a limitarla. El dolor puede ser ensordecedor u opresivo, empeora con el ejercicio, en la mayoría de los casos se asocia con aura (sensación, generalmente visual que precede al dolor), náusea, vómito y fotofobia (intolerancia anormal a la luz).

La mayoría de las personas que sufren de jaqueca presentan antecedentes familiares de cefalea migrañosa. En general, la primera crisis se presenta antes de los 30 años, su causa exacta es desconocida. En la actualidad se han podido localizar cambios en el cerebro que tienen como consecuencia la inflamación y dilatación de determinadas arterias cerebrales causantes del dolor. En la mayoría de los casos el proceso se inicia por la presencia de determinados estímulos para los cuales esa persona es sensible, por lo que los factores precipitantes más comunes de una crisis de migraña son: estrés; alimentos ricos en tiramina (chocolate, vinos, lácteos, plátanos, salchichas, jamón, carnes rojas, otros), en nitritos (remolacha, apio, espinaca, acelga; glutamato (comida china, enlatados); estrógenos y anticonceptivos orales; analgésicos y ergotaminicos (uso crónico); vasodilatadores (nitritos, nifedipina); reserpina, indometacina, teofilina y derivados; olores intensos, humo, tabaco; cambios de temperatura, luz brillante; alcohol; y menstruación.

Para un tratamiento efectivo es importante la realización de una anamnesis o antecedentes médicos del paciente y una exploración clínica adecuada para eliminar, en lo posible, los agentes desencadenantes. Si los episodios son escasos (menos de 4 al mes) el tratamiento sintomático debe ser administrado cuanto antes ya que una vez establecido el dolor, los fármacos orales son menos efectivos o requiere de tratamiento conjunto con otros medicamentos. Cuando los episodios de cefalea migrañosa se presentan al menos una vez a la semana y llegan a incapacitar al paciente, conviene el tratamiento preventivo durante 3 meses como mínimo y máximo nueve meses indicado por un médico.

Para prevenir las crisis de migraña se recomienda:

   Identificar el o los factores desencadenantes y evitarlos.
   Evitar la deficiencia o el exceso de sueño.
   Evitar o controlar el estrés. 
   Comer a las mismas horas y cantidades adecuadas.
   Evitar los lugares ruidosos o de olores penetrantes.

 

El manejo preventivo de la migraña o jaqueca consiste en evitar los factores precipitantes, conjuntamente con el tratamiento farmacológico de los síntomas cuando aparecen y, ante todo, tener presente que cuando los síntomas persisten se debe consultar al médico.

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